Mateo y Brenda, un camino de recuperación y aprendizaje
Mateo nació en Pilar en mayo de 2025 y, a los dos meses de vida, ingresó al Programa CONIN de Fundación Más Humanidad con un diagnóstico de desnutrición grave y baja talla grave.
En ese momento, tenía poca energía, dormía gran parte del día y mostraba escasa conexión con su madre y con el entorno. Luego de la evaluación del equipo, se determinó que la principal causa de la desnutrición era el bajo aporte de alimentos.
Mateo vivía junto a su madre, Brenda, en la casa de su abuela, en una vivienda de un solo ambiente. Brenda tenía 23 años y atravesaba la maternidad con pocas herramientas y sin una red de apoyo que pudiera acompañarla en los cuidados que su hijo necesitaba. Además, su discapacidad motora dificultaba algunas tareas cotidianas.
A partir de su ingreso al programa, Mateo comenzó a recibir atención semanal de pediatría, nutrición, trabajo social y estimulación temprana. El equipo conoció las condiciones en las que vivía la familia y adaptó las indicaciones a los recursos disponibles.
Como parte del tratamiento, la lactancia se complementó con leche de fórmula para cubrir los requerimientos calóricos definidos según su diagnóstico nutricional. Al mismo tiempo, se acompañó a Brenda en la incorporación de pautas de alimentación, higiene, estimulación y protección necesarias para favorecer la recuperación de Mateo.
El trabajo también se centró en el vínculo entre ambos. A través de la lactancia, la estimulación y los espacios compartidos, se buscó fortalecer el apego y favorecer una mayor conexión entre madre e hijo.
Además, Brenda contó con un espacio de escucha donde pudo expresar sus miedos, reconocer sus capacidades y ganar confianza en su rol como mamá. Con el acompañamiento del equipo, fue adquiriendo mayor autonomía y las herramientas necesarias para cuidar a Mateo.
Hoy, con un año de vida, Mateo está recuperado y sin desnutrición. Sonríe, se muestra inquieto y tiene interés por explorar lo que lo rodea. También construyó un vínculo positivo con su madre.
Por su parte, Brenda logró desenvolverse con mayor seguridad y mejorar las condiciones habitacionales de ambos. Actualmente cuentan con una habitación propia dentro de la casa de su madre.
La historia de Mateo y Brenda muestra la importancia de abordar cada caso de manera integral. La atención médica y nutricional, junto con el trabajo sobre los vínculos, las condiciones del hogar y el acompañamiento a la familia, fueron fundamentales para sostener este proceso.




