Tres meses compartidos: así vivimos los voluntariados de marzo, abril y mayo
En Fundación Más Humanidad creemos en el poder del encuentro. Por eso, abrir las puertas de nuestros centros a voluntarios que vienen a compartir su tiempo y su ilusión de ayudar es siempre una oportunidad para sembrar vínculos, valores, aprendizajes y experiencias transformadoras, creando conciencia social y dignidad. Durante los meses de marzo, abril y mayo recibimos con mucha alegría a estudiantes de distintas instituciones educativas que se sumaron a colaborar con nuestras actividades diarias. En marzo comenzamos el año recibiendo a estudiantes del colegio San Andrés. Durante abril, se sumaron alumnos de los colegios North Hills, Michael Ham, San Andrés, San Tarcisio y de la Universidad Austral. Y en mayo, volvimos a encontrarnos con chicos de San Andrés y Michael Ham. Durante sus visitas, los voluntarios participaron de las actividades diarias de nuestras sedes: acompañaron en la guardería a los más chiquitos, festejaron cumpleaños de los niños, trabajaron en la huerta, participaron en la preparación y el servicio del almuerzo y del postre, fraccionaron alimentos, clasificaron ropa para las familias afectadas por las inundaciones, clasificaron y guardaron en la despensa los alimentos que ellos mismos juntaron y trajeron, se divirtieron con las mamás jugando al bingo, y hasta organizaron una feria de ropa para las familias que van a CONIN Rincón y para los vecinos. Por otro lado, los alumnos de la Universidad Austral nos ayudaron a llevar a cabo un relevamiento socionutricional en los alrededores de nuestro centro de Rincón. Los resultados fueron alarmantes: el 77% de los 36 niños evaluados presentaban algún grado de malnutrición. Estas experiencias de voluntariado permiten a los alumnos salir de su rutina cotidiana y de su zona de confort, al entrar personalmente en contacto con una realidad distinta a la propia y trabajar en equipo en un entorno donde el compromiso, el respeto y la empatía están siempre presentes, dejando una huella imborrable en sus vidas, creando conciencia social. Nos llena de orgullo, esperanza y alegría ver cómo, a través de éstos voluntariados, se siguen tejiendo redes de cuidado, y acción, que transforman tanto a quienes reciben como principalmente a quienes vienen a dar. Gracias a cada estudiante, docente y equipo que hace posible éstos encuentros.





